Uncategorized · April 8, 2021 0

Masturbación Femenina

De distintas encuestas y estudios realizados surge que aproximadamente el 80% de las mujeres se masturba o lo ha hecho a lo largo de su vida.

Masturbarse es una práctica muy útil para autosatisfacerse, para descargar tensiones sexuales, físicas y psicológicas. Y además sirve para algo muy importante que es descubrir y conocer nuestra respuesta sexual, en otras palabras cuales son las zonas que nos proporcionan distintas sensaciones de placer y cuales son los roces y ritmos que nos llevan al orgasmo.

La frecuencia con la que se practica es muy variable de mujer a mujer. Hay mujeres de 20 años que se masturban una vez al mes y otras de más de 70 años que tienen necesidad de hacerlo cada 5 días. Los resultados obtenidos de encuestas indican que tanto las que tienen pareja como las que no la tienen se masturban con una frecuencia similar.

De lo que se deduce que la masturbación es un componente muy importante de la sexualidad, con pareja o sin ella, y además con su práctica se pueden mejorar los orgasmos obtenidos durante el coito, dado que se ejercita el reflejo orgásmico.

Modalidades: los modos de autoestimularse son muy variados y personales, algunas se concentran solo en la vulva con roces y presiones que varían en velocidad, presión e intensidad hasta lograr el orgasmo, otras frotan y masajean distintas partes del cuerpo como el vientre o las mamas, además de la vulva.

En la mayoría de los casos el orgasmo se desencadena con la estimulación directa del clítoris, que es el órgano con mayor cantidad de terminales nerviosas y por lo tanto esto lo transforma en el lugar sensible por excelencia, es como si fuera una antena de alta recepción de sensaciones.

Utilización en la relación sexual: la masturbación es una práctica privada, pero no significa que no pueda ser incorporada a la relación sexual de pareja, esto sin duda agrega otro recurso que enriquecerá nuestra sexualidad y por lo tanto fortalecerá el vínculo entre los componentes de la pareja.

Masturbarse frente a su pareja puede ser una experiencia altamente erótica, tanto para el que lo hace como para el que observa.

Además se puede utilizar en caso de enfermedad, o en la parte final del embarazo, o en todas aquellas ocasiones donde la penetración no fuera posible o simplemente cuando no se desea realizar el coito.

Juguetes sexuales: el mercado actual de estos productos ofrece una variedad casi sin límites, además hay que destacar la alta calidad a la cual han llegado estos “sex-toys”.

Hay personas que no los quieren utilizar por prevenciones culturales, concretamente los asocian a lo pervertido.

Sin embargo cada vez más gente los incorpora ya sea a la actividad masturbatoria como a las relaciones sexuales.

No es el objetivo de esta sección exponer las variedades de los mismos, pero podemos apuntar que nuestra vida sexual se nutre fundamentalmente de factores psicológicos como las fantasías y lo novedoso, por lo que no sería lógico descartar de antemano cualquier recurso que posibilite enriquecer nuestras prácticas sexuales, incluidos estos “juguetes eróticos”.